Parto vaginal después de una cesárea, mi experiencia


¡Hola! Quiero compartir mi experiencia con un VBAC (vaginal birth after c-section), aparentemente, es todo un tema. Yo no tenía ni idea, pero hay muchas cosas que los doctores deben de checar o deben de asegurarse para que este tipo de parto pueda ser seguro para la mamá y el bebé.


Soy mexicana y llevo viviendo en Estados Unidos cuatro años, mi primer embarazo lo viví completo en México y mi hija nació allá. Estuve en labor de parto por 14 horas aproximadamente hasta que decidimos tener una cesárea de emergencia ya que no podía estar más tiempo en el canal de parto.


Pero hoy te quiero platicar de mi segunda experiencia por si estas en una situación parecida.


Cuando llegue con mi ginecólogo la primera vez ya embarazada, le deje muy claro que yo quería una cesárea, que como no tengo familia aquí en EU, necesitaba tener una fecha de parto y todo organizado para que alguien pudiera hacerse cargo de mi hija mayor. Por el historial de mi primer embarazo, me dijo que si era posible. Me guio en como agendar la cirugía en el hospital, escogimos fecha, todo estaba “bajo control” …. según yo.


En mi revisión de la semana 34, el doctor me comento que ya tenía una dilatación pero que NO estaba en labor de parto, que no me preocupara pero que me sentara, que ya no hiciera ejercicio o caminara mucho. Trate de estar más tranquila, pero a la vez era difícil con una niña de 3 años corriendo alrededor. Durante esa consulta, le comenté que pasaría si yo llegaba a un punto de dilatación donde era más “fácil” intentar un parto vaginal, me dijo que no había problema que hasta el último momento era mi decisión.


Me quede tranquila pero muy pensativa, yo veía en redes sociales a todas estas mamás que después de un parto natural están “como si nada” y a la par me acordaba de mi recuperación de la cesárea. Estaba muy nerviosa de como iba a ser mi recuperación ya teniendo otra hija y viviendo en otra ciudad.


Desde ese momento yo tenía un sentimiento de que iba a ser distinto que mi primera vez.

Obviamente una parte de mi quería hacer lo que ya conocía, entrar y salir; pero me di cuenta de que no necesariamente era lo más fácil.


En mi revisión de la semana 36 (que fue un día antes de que cumpliera 36 semanas, tenia 35+6 días), ya estaba más dilatada y me dijeron, “de aquí al hospital”. Mi doctor no estaba entonces me iba a atender otra doctora del grupo, platicamos sobre mi plan, le volví a comentar sobre mi interés de intentar un parto vaginal (siempre y cuando se pudiera y estuviera lista). Yo seguía diciendo que, si ya llegaba muy avanzada en dilatación, lo quería intentar. Claro, siempre y cuando no implicara estar horas esperando como la primera vez.


Después de algunas horas, llegue al hospital, aún sin una decisión. Las enfermeras, sean buena o mala onda, no son responsables de tomar esa decisión por ti. En el momento me sentí muy frustrada porque sentí que no me entendían, pero no es su trabajo, al final, yo soy la mamá y es mi decisión.


Por tomar la decisión que “ya había dicho en un inicio” me pasaron a preparar para entrar a quirófano, afortunadamente la doctora iba a tardar aproximadamente 3 horas en llegar para hacer mi cesárea. Digo afortunadamente, porque eso me ayudo a pensar y tener más claridad en lo quería. Yo seguía súper intranquila, no estaba relajada, le pedía a la enfermera que me checara la dilatación cada 15 minutos y sentía contracciones horribles y ya tenia 8cms de dilatación.


Estando lista para quirófano, con todo lo que te ponen y te quitan, lista para la epidural, les dije que tenía dudas y empecé a llorar; era momento de que yo tomara la decisión, nadie podía hacerlo por mí.


No se porque quería que la decisión fuera de alguien más, quizá porque así, tenemos a quién culpar cuando las consecuencias no son lo que esperábamos.

Total, les dije que me pasaran a una sala de parto y me pusieran la epidural. Al momento de decirlo en fuerte mi humor cambio, me sentí mucho más tranquila.


Creo que mi cuerpo me estaba mandando muchas señales, pero me dio mucho miedo escucharlo. No me sentía lista, pero si segura de mi decisión.

Yo sentí que fue la primera decisión como mamá de dos, decidir qué era lo mejor para los tres.


Después de eso, fue más fácil de lo que pensaba, y estoy feliz de haber podido vivir ambas experiencias. Creo que cada parto sucedió de la manera que tenía que pasar, era para lo que en ese momento estaba preparada.


Mi punto es, hazle caso a tu cuerpo, escucha tu intuición, siempre va a ser la mejor respuesta. Y no importa lo que ya dijiste, siempre puedes cambiar de opinión, SIEMPRE. Por cierto, en el hospital las enfermeras me conocían como "la que a la mera hora no entro".


Tuve una recuperación excelente, mi hija fue la más feliz de tenerme por fin lista para poder hacer cosas con ella, correr, saltar, agacharme, etc. Lo necesitábamos las dos.


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